9 Sistema Garcia

9 SISTEMA GARCÍA

Su sistema lo heredó un sobrino que repudiaba los juegos de azar y lo hizo público. He aquí tal y como pasó a la posteridad el sistema García:
García esperaba una jugada de indicación, pongamos rojo, y luego aplicaba la ascendente
truncada 1,3,7 a la ruptura de la serie, o sea, negro.
Si salía negro en la segunda jugada ganaba 1 unidad.
Sí salía negro en la tercera jugada perdía una unidad pero ganaba 3.
Si salía negro en la cuarta jugada perdía cuatro unidades pero ganaba 7.
Pero… ¿que hacía si aparecían cuatro rojos?
Entonces cambiaba su tendencia de juego y continuaba a la continuación de la serie. La mesa le había dado cuatro rojos y el confiaba en que le daría tres más.
Dividía todo el pasivo (déficit) entre tres y lo jugaba a tres apuestas consecutivas de rojo.
De esta manera en el momento que apareciera una serie de al menos siete valores del mismo color el recuperaría todo el pasivo y se quedaría con la utilidad neta que le habrían aportado las series de 1 de 2 y de 3.
El cero era considerado jugada perdida a efectos de totales. Pero se seguía el juego.
En resumen:
Las jugadas aisladas dan una ficha de utilidad.
Las series de dos dan dos fichas de utilidad.
Las series de tres dan tres fichas de utilidad.
Las series de cuatro (las peores) dan once fichas de pérdida más la tercera parte del pasivo.
Las series de cinco dan once fichas de perdida.
Las series de seis dan once fichas de pérdida pero recuperan la tercera parte del pasivo.
Las series de siete (y superiores) dan once fichas de perdida pero después recuperan todo el pasivo, permitiendo cerrar el juego dejando como ganancia las series de uno, de dos y de tres.
Este sistema ¿puede ser considerado verdaderamente infalible? A esta pregunta debemos
responder, sin ninguna duda, afirmativamente.
Y de hecho, aunque las teorías matemáticas se esfuercen en sostener que cada jugada es
nueva, también es cierto que antes o después tendrá que presentarse una serie de, al menos, siete jugadas del mismo color. El sistema en si mismo no es perfecto, pero había dado un gigantesco paso adelante, consistente en diferenciar por un lado el sistema de beneficios y por otro el de recuperación de pasivos. Había conseguido utilizar la base matemática de D’Alambert para apoyarse en ella y crear este sistema.

Antes de que alguien se vaya al casino a perder los cuartos con el sistema García, he de aclarar que tiene un grave defecto, que reside justamente en las palabras antes o después. Está claro que aparecerá una serie de siete, pero ¿cuando? ¿Podremos aguantar pase lo que pase hasta ese momento?
No, no podremos.